Los Primeros Años
 


St. Paul's c. 880Los siguientes son extractos de lo redactado por el Rev. William Chauncey Langdon, Primer Rector de la Congregación Americana en Roma, de "El Eclesiástico", fechado 27 de enero de 1873.

"Varios de los periódicos romanos ayer u hoy ofrecen una información más o menos detallada de un evento que debe haber suscitado reflexiones inéditas en el pensamiento de muchos romanos; se ha puesto libre y formalmente y a la vista de todos, la primera piedra de una iglesia destinada a elevar al cielo un testimonio solemne en esta ciudad pontificia, de una fé que es católica sin ser papal y protestante sin dejar de ser católica. Si esta iglesia, una vez completada, llamara de algún modo la atención sobre el significado de la puesta de esta primera piedra, el Festival de San Pablo del 1873 será recordado no sólo como me dijo un amigo, en la historia de nuestra Iglesia, sino también en la de la Iglesia Romana".

* * * * * * * * *

Noviembre de 1870: Se decidió construir la iglesia y durante el invierno las donaciones aportaron una importante suma de dinero. "Honora quién te honora", desde entonces los esfuerzos sin premio, la paciencia infinita, el tacto, la sabiduría y la fé de nuestro capellán han permitido ir adelante con el proyecto.

"Fue necesario excavar más de cuarenta pies para poner los fundamentos, y así, cuando nos asomamos al entablado para mirar hacia abajo en la profundidad ya todo estaba listo, hicimos caer con nuestras propias manos las primeras piedras de esta base sólida de hormigón y cemento romano - piedras que no estarán nunca más a la vista durante toda la vida de esta Iglesia, yo elevé mis agradecimientos a Dios por esas piedras vivientes que el gran constructor de esta Santa Iglesia había puesto fuera de la mirada de nuestros ojos y del conocimiento de los hombres, como base para construir su casa espiritual " tan llena de gloria".

Contribuir a la construcción de esta iglesia es un santo privilegio y la Iglesia se dará cuenta, muy pronto de esto; cuando se habrá acabado de poner y de pagar por la última piedra y la Convención General se ocupará de las disposiciones necesarias para la consagración, serán muchos los que desearán haber tenido el privilegio de unirse para contribuir a la construcción de una iglesia que no sólo representa una bendición para sus hijos que en el futuro habrán de frecuentarla, sino que es el símbolo del inicio de una nueva epoca en la historia de la Iglesia de Cristo.


En 1859, Alonzo Potter, Arziobispo de Pennsylvania, celebró la Eucaristía en una casa privada en Trinitá dei Monti. Esta fue la primera vez que en Roma se había celebrado la divina adoración según la liturgía de la Iglesia Protestante Episcopal. Posteriormente durante el mismo año el Rev. William Chauncey Langdon, incitado por el Obispo Potter, llegó a Roma con la intención de dar vida a una iglesia. El 20 de noviembre con motivo de la Legación se celebró el primer servicio; el 22 de noviembre se reunieron algunos ciudadanos americanos que formaban parte de varias denominaciones y decidieron de proceder a organizar una Iglesia Episcopale. Dicha iglesia asumió la denominación de Iglesia de la Gracia. El 2 de febrero de 1860 se celebró la primera reunión del Consejo Paroquial y se eligió como Rector el Rev. Langdon, el año siguiente, el 11 de febrero de 1861 se envió una petición al Obispo Presidente "a fin de que la paroquia de la Iglesia de la Gracia en Roma, Italia, fuese integrada bajo la autoridad de la Convención General y reconocida como parte de la Iglesia Protestante Episcopal". La respuesta positiva del Obispo Presidente llegó durante la primavera.

La Iglesia de la Gracia continuó a ofrecer sus servicios a los americanos en Roma, aunque la congregación era bastante itinerante hasta 1866, año en que le concedieron el permiso de utilizar un viejo edificio anteriormente destinado a granero, situado fuera de Piazza del Popolo el mismo que fue renovado al costo de $ 3.000 y convertido en una iglesia con la capacidad de 500 fieles.

En 1869 se elegió como Rector al Rev. Nevin; este fue un momento muy crítico ya que el año sucesivo Roma dejaba de ser gobiernada por el Vaticano. La nueva Constitución concedía libertad de culto y se liberalizó la construcción de iglesias de culto no Católico Romano dentro de los muros ciudadanos. Al cabo de dos semanas de tal proclama el Consejo Parroquial decidió "solicitar a la congregación y a los amigos de la capilla, a que se recabara en patria, una suma no inferior a $ 100.000 para destinarse a la construcción de una iglesia".

En 1871 se decidió cambiar su nombre y en 1872 se compró el terreno en el que se encuentra ahora situada la iglesia y el rectorado por la suma de $ 18.500. Después de poco tiempo se obtuvo de la ciudad de Nueva York el primer estatuto, que colocaba la propiedad en las manos de siete síndicos. El mismo Doctor Nevin en noviembre de 1872 inauguró los trabajos y el día de la Fiesta de San Pablo, el 25 de enero de 1873, se colocó la piedra angular.

Tomado de "Cincuenta años de la Iglesia Americana de San Pablo en Roma; algunas de las notas históricas y descripciones ofrecidas por el Rector" (Walter Lowrie, Roma 1926)