Peter Rockwell
 

Peter RockwellAndrea me ha llamado esta mañana. Me ha pedido que escriba para la página web sobre mis esculturas colocadas en el jardín de la iglesia. Yo no quiero hacerlo. Mi opinión es que la gente sólo debería mirarlas. Pero, según Andrea, "si usted no les informa, ellos no sabrán que pueden subir y tomar asiento en las sillas de forma de monstruo". Monster ChairEs verdad, y espero que gente se de cuenta que mis obras se pueden tocar y no sólo mirar; pero espero que perciban esto directamente de la escultura sin que se les diga. Una obra de arte es por si misma un instrumento de comunicación. Por lo que si se la debería explicar significaría que no se ha percibido el mensaje. Mis esculturas representan una forma de protesta, menor y pacífica, contra la dominación de la palabra en la comunicación moderna.

Mis esculturas, cuando estoy modelándolas, o no tienen título o tienen muchos títulos que circulan confusamente en mi cerebro, variando en la medida en que varía la escultura. Muchas veces cuando inicio una obra no tengo ninguna idea específica. Puede tratarse sólo del impulso de esculpir en una parte de un bloque de piedra informe. Después, la variación aportada al bloque me sugiere otra y otra más. De tal manera que empiezo a percibir la forma de la escultura en su estadio final y procedo según tal inspiración. Aún después de su terminación, lo que significa que ha sido transportada afuera de mi estudio, no estoy casi nunca convencido que sea ésta sea correcta o que ya esté terminada y cada vez que la miro me sugiere un nombre diferente. ¿Cuándo Dios creó el leviatán, tenía una clara idea de lo que estaba creando o sólo lo hizo por el gusto de hacerlo? ¿O en el curso del proceso creativo se desarrollaron ideas de cómo debía completarse?

The Tree of LifeMis esculturas hablan de la piedra, de los árboles, de la gente y de la fantasía. El material con el que trabajo es parte del proceso. Un árbol de mármol es diferente de un árbol de bronce, en parte porque mi cerebro reacciona de manera diferente a las sensaciones transmitidas por el material en mis manos. El mármol no es material idóneo para crear monstruos ya que continuamente trasmite nuevas formas abstractas, pero la piedra caliza o el mármol "peperino" sugieren siempre creaturas nuevas y fantásticas que parece que siempre intentan materializarse. La arcilla es sólida y de forma redonda mientras la cera que se utiliza para crear obras de bronce es de escaso espesor y se extiende dando inspiración a figuras que parecen volar. No se si estas sensaciones correspondan o no a la verdad, seguramente son verdaderas para mí.

Me fascina la manera en la que un material como el mármol, que no es para nada semejante al árbol o al ser humano, pueden ser esculpidos de manera que adquieren forma de árbol o forma humana sin por eso perder su naturaleza de mármol. Un hábil escultor logró que el mármol asumiera el aspecto de un árbol o de una mujer sin que perdiera su esencia mineral. Por lo tanto logró manifestar en el mismo trabajo tanto la naturaleza del árbol que de la naturaleza humana así como aquella del mármol.

Un elemento fundamental de las artes visuales es que ellas comunican sensaciones que no pueden ser transmitidas por medio de la palabra escrita. Esta es la razón por la cual necesitamos la presencia del arte en nuestras iglesias, en cuanto nos recuerda que nuestra experiencia de Dios, nuestros sentimientos hacia el infinito, superan nuestra capacidad de describirlos de manera racional. Mi propia arte sirve a recordar que Dios creó el Leviatán "por el gusto de hacerlo".

Peter Rockwell